viernes, 18 de marzo de 2011

Tolerancia cero

Según nuestro autor, la tolerancia cero es un instrumento de judicialización de la pobreza, es decir que todo aquel indigente maloliente y mal vestido, debe ser criminalizado y por ende llevado a la cárcel. Cada vez que vemos a una de estas personas en situación precaria, pensamos inmediatamente en inseguridad. En últimas pensamos que los únicos que roban son los pobres. Pero, como no les tenemos miedo a los políticos encargados de los recursos públicos, que evidentemente nos roban más millones, que los que nos puede robar un indigente que en últimas no tiene ni en donde vivir.
Como es posible pensar en un modelo, en donde los únicos criminales son aquellos que no tienen nada. Wilson Ardila es un desplazado, no por la violencia, porque al parecer son los únicos que de verdad cuentan, sino por la falta de oportunidades laborales, lo cual le impedía poder mantener a su familia. La familia de Wilson se compone por su mujer, Doña Mary y sus tres hijos, Yolima, Daniela Y Pipe, de 12,8 y 6 respectivamente. Don Wilson se dedica a la venta de bocadillos, los prepara el artesanalmente en compañía muchas veces de sus vecinos, quienes les ayudan a empacar los productos terminados. Don Wilson vive en un rancho de latas, en donde le llueve más adentro que afuera, no tienen servicio de agua potable, alcantarillado, teléfono o incluso luz. En últimas podríamos decir que no tiene nada. Don Wilson como muchos habitantes de Altos de Cazuca en el sur periférico de la cuidad, viven en condiciones de pobreza, pero aun así son gente honesta que se las ingenian para salir a trabajar diariamente y poder mantener a sus hijos, que son un ultimas su futuro, como ellos mismos se refieren.
Entonces, pretendemos juzgar los libros por las portadas. Dejar que la humilde apariencia que puedan tener estas personas habitantes de las calles, vendedores ambulantes, empleadas de servicio, entre muchas otras labores a las cuales se desempeñan estas personas, que no tienen más oportunidades que dedicarse a los más degradante, nos asuste o nos haga sentir inseguros, que posiblemente vayamos a ser víctimas de un atraco. No veo como Don Wilson y su familia podrían ser posibles criminales. Tal vez solo en el hecho de que son pobres.
Es necesario repensar estas personas como parte de la sociedad, no como un ente externo que se dedicará a promover la violencia y la inseguridad en las ciudades. Reflexionemos sobre quienes son de verdad esas personas con las cuales deberíamos tener una tolerancia cero. Tolerancia cero con la corrupción, tolerancia cero con los conductores ebrios, tolerancia cero con la violencia intrafamiliar, tolerancia cero con la violación y el maltrato de niños. Tolerancia cero con lo que de verdad pudre esta sociedad.

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